LA IMPORTANCIA DE ALCALINIZAR NUESTRO ORGANISMO

Es muy importante que bajemos nuestra ingesta de alimentos que nos acidifican la sangre (carnes, harinas blancas, bollería industrial, azúcares, alcohol, lácteos, alimentos dulces, etc.) y, comencemos a tomar conciencia para equilibrar nuestro Ph sanguíneo;  es imprescindible para obtener una excelente salud. Sabiendo que las células cancerígenas se desarrollan mejor en un habiente ácido, de nosotros depende nuestra salud, de las actitudes que tomemos en adelante. 

Tan importante como la alimentación sana y equilibrada en nuestro organismo, también lo es, nuestra parte espiritual y la emocional. Las tres van de la mano hacia nuestra Plenitud y bienestar. Si alguna de ellas falla, se resiente todo el sistema, nuestro organismo cojea... 

Por propia experiencia sé que, una mala gestión de las emociones, junto con estrés prolongado y una mala alimentación, es un caldo de cultivo fantástico para el desarrollo de cualquier enfermedad grave. No es fácil el cambio, pero tampoco es imposible. Sólo depende de nuestra voluntad de modificar nuestros hábitos. Sólo, de las ganas que tengamos de ser felices de verdad y para siempre.

LAS HIERBAS QUE CURAN Y ESTAN PROHIBIDASS

Desde la Asociación Lunatur, recomendamos ver el vídeo de Josep Pàmies, titulado Las hierbas que curan, plantas prohibidas. En él el propio Josep, nos explica que propiedades tiene cada planta, para qué patología es específica, etc.
La web es: http://vimeo.com/37029985
Vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=qQq1mLssvLU
Hay que mirarlo,  escucharlo y tener la suficiente humildad para aprender. Para ello, nada mejor que una libreta y bolígrafo y luego, ponerlo en práctica. Es la única manera de saber y adquirir una sabiduría  olvidada.

OTRA DE LAS ALTERNATIVAS AL CÁNCER


Como muchas  veces he dicho e incluso escrito, sobre mi incredulidad,  de  que desde  el año 1970 en que falleció mi madre de cáncer, y hasta hoy día,  poco o nada se ha avanzado en los resultados para la curación de ésta enfermedad. 42 años han pasado y seguimos con los mismos métodos (algo más refinados, eso sí) que antaño. Seguimos en su mayoría, con el mismo protocolo de: extirpación (si es viable), quimioterapia y radioterapia _antes Bomba de cobalto_. Seguimos con fármacos y tratamientos con algunos efectos secundarios  devastadores  o que,  puede provocar otro cáncer en otra parte del cuerpo, como por ejemplo, el Tamoxifeno en el  cáncer de mama,  cuyos efectos secundarios entre otros muchos son:  (coágulos de sangre, derrame cerebral, cáncer de útero, catarata... También  sofocos, sequedad vaginal, dolor en las articulaciones, calambres en las piernas… _Y sin tener en cuenta nuestro hígado, ese órgano vital  que recibe todo cuanto ingerimos_).  ¡Imagina tomándolo durante 5 años!.  Si, cinco años es la prescripción de los oncólogos españoles, porque claro, existe un protocolo nacional y éste a su vez, viene “dado” por los E.E.U.U. en donde están la mayoría de las grandes  industrias farmacéuticas que,  son las que controlan la  mayoría de los fármacos que se desarrollan  para nuestro bienestar.

El título de éste artículo es OTRA DE LAS ALTERNATIVAS al cáncer. Los seguidores de éste blog, sabréis de mi inquietud por transmitir  e informar (desde  la imparcialidad que soy capaz) sobre alternativas para que tengamos una buena salud. Para tener una buena salud, estoy convencida de que  pasa por  tres puntos básicos: sanar y gestionar nuestras emociones, por una buena calidad en la alimentación y por una falta de estrés.
En su día, seguí  el protocolo  arriba mencionado dictado por mis médicos expertos de la S.Social. Pero me negué en redondo a tomar el Tamoxifeno. Me parecía un absurdo llegar a tener un cáncer por sacar otro. El oncólogo y mi ginecóloga (ambos pertenecientes al Consejo Médico del S. Canario de Salud que abarca los 3 grandes hospitales de la isla), me dijeron que si no tomaba las pastillas, no se hacían responsables.  Negocié que sólo un año las tomaría, como así hice. La paradoja era, que sabía lo suficiente de alimentación (no de nutrición) por mi profesión pero, mi estupidez me hizo pensar que a mí, no me iba a tocar el cáncer, eso sólo le pasaba a otros o, a mis familiares que estaban lejos. Muy lejos de mi vida y de mi corazón.

La única alternativa que sí pude hacer desde el principio, fué ayudarme con una sana alimentación junto con suplementos alimentarios de la mano de un médico naturópata.
 Que la siguiente alternativa,  era mimarme y escuchar a mi Ser interno,  para descubrir quién era y cuál era mi auténtico camino en la vida que hasta entonces había saboteado. 
Comenzar de cero, no es cambiar de ciudad, de profesión, de casa, de amigos…. Comenzar de cero es,  desaprender todo lo aprendido y no nos sirve.  Muchas personas queridas  han fallecido de cáncer de diferentes tipos; ninguna supo, quiso, modificar nada… He superado un cáncer. Personalmente he cambiando hábitos, algunas pautas, alguna que otra costumbre, y me queda mucho por cambiar ¡ no es fácil!. Llevo seis años en un nuevo camino y que a veces, tropiezo con alguna piedra del pasado que aparece para ver si mis pasos son seguros y firmes. No niego que más de una vez tambaleo y que incluso, me caigo. Pero el tesón que traigo desde niña, es levantarme y seguir. 



Con cariño a quien  pueda servirle. También  puedes contactar para lo que necesites, será un honor.  
 Lna.  




P.D. Me ha quedado un artículo muy personal. No es lo habitual en este blog por lo que, pido disculpas a quienes no le gusta éste tipo de información.

DEPURANDO NUESTRO ORGANÍSMO EN PRIMAVERA

La Primavera.
Es un tiempo de florecimiento, de germinación, de creatividad, de flexibilidad. Es el tiempo donde se restaura la vida, todo lo que está bajo la superficie quiere salir para florecer, y de la misma forma, nosotros florecemos como la Naturaleza.  Nuestro organismo se prepara para resurgir y  purificarse de todo cuanto le dimos durante el invierno,  al igual que nuestra  Madre Tierra (y digo Madre, porque es Ella la que nos alimenta y nos sostenta  [no es  MaCDonal, ni Carrefur…] ) brota, florece ofreciéndonos todo lo Mejor.
La calidad de nuestro florecimiento,  va a depender de la carga que traemos de la época fría. Si hay mucha sobrecarga orgánica,  (hemos abusado de alimentos concentrados: carnes, fritos, salsas, embutidos, quesos y grasas saturadas) entonces con mucha probabilidad tenderemos a crear alergias, sobrecargas hepáticas, (problemas de la vista, contracturas musculares, problemas circulatorios, dolores de cabeza, problemas de piel, astenia primaveral o algún tipo de alergias).
 Esto  nos indica que nuestra capacidad de eliminación es menor que la de acumulación, hemos  acumulado residuos y se crea una tendencia a la congestión, la cual potencia el mal humor,  la impaciencia, en definitiva,  una tensión interna.
La Primavera es la época ideal para depurarnos, para desintoxicarnos, para drenar el hígado y la vesícula biliar. Es época para la toma  de  antioxidante  pese a que, siempre son importantes pero, en la Primavera con los cambios a nivel interno y externo, se hacen imprescindibles para evitar lo catarros, las alergias, la purificación intestinal,  orgánica... Es un tiempo donde conviene comer menos, incluso practicar pequeños ayunos, necesitamos limpiar el cuerpo de las grasas y los alimentos pesados del invierno.


Pondremos énfasis en alimentos ligeros y expansivos: verduras, especialmente de hoja verde, brotes jóvenes con toda la clorofila de lo verde (cebollinos, puerros, apio,  cebollas tiernas, hojas de rabanito, acelgas, espinacas,  perejil, cilantro, hierbabuena, menta); germinados, verduras eliminaddoras de las grasas (rabanito, nabo, apio, rábano negro..). Reduciremos la proteína animal que favorece la rigidez y aumentaremos el consumo de legumbres (guisantes, habas, soja verde) y pescados. Incluiremos cereales más ligeros como la cebada, avena, centeno, espelta, kamut quinoa…
 
 Cocinaremos de forma más ligera (escaldados, vapor, ensaladas hervidas o crudas y picles de calidad). Introduciremos más hierbas aromáticas (orégano, estragón, tomillo, romero, albahaca,etc.). Aumentaremos el consumo de sabor ácido de calidad (chucrut-col fermentada-, picles de verduras, limón, vinagre de umeboshi).  Usaríamos  menos aceite, menos sal (con 2 dedos) o incluso comer algunos días sin sal y sin aceite (si ponemos condimentos aromáticos, no se echan de menos).

 Si sentimos el hígado congestionado convendría relajarlo con: caldos de verduras dulces, pepino cocido con miso blanco, calabaza al horno, zanahoria estofada,  manzanas al vapor o asadas tal cual,  setas shitake,  zumo de manzana con kuzu (espesante natural), alcachofas, espárragos trigueros…. Todo lo que nos ayude a depurar.
 Se trata  de desintoxicarnos  para recuperar la flexibilidad y la vitalidad.

 Es un nuevo renacer. Es  recuperar nuestra esencia vital.  
 El reto de la primavera es,  germinar y expandirnos a la Vida. Es ser capaces de disfrutar de todo cuanto nos ofrece el Planeta dentro y fuera de nosotros. Es  mecernos al arrullo del aire como las flores, dejando de lado el control interno y mostrando nuestros colores más vivos, flexibles como las plantas y fértiles como los brotes. Disfrutemos de la Primavera, ¡Disfrutemos de la Vida en su explendor!
Feliz Primavera
Lna.

El Aula de La Caja Cocina de la Caja (Gran Canaria)


El Aula de Cocina de La Caja de Canarias, más conocida como ‘LA CAJA COCINA’ oferta nuevos cursos para los próximos meses. Desde enero hasta diciembre, este centro abre sus puertas para ofrecer a todos los ciudadanos la inquietud sobre la cocina en general rescatando los platos de cuchara, la bollería casera, los platos con legumbres y dar a conocer las más afamadas cocinas, como la japonesa, libanesa, la vegetariana o la de autor, como la del canario FeloBotello




El aula de cocina de La Caja está diseñada como un espacio abierto a todo aquel que quiera participar, tanto para iniciarse en la cocina como para los que quieran adquirir nuevos conocimientos, y donde cada alumno cuenta con un puesto propio de trabajo desde el que seguir las clases, dotado de todo el material y electrodomésticos necesarios para ello y del que cualquier persona suele disponer en su hogar. La filosofía del centro es que cada persona pueda seguir al profesor/a desde su espacio en el aula, desarrollando de forma individual las recetas que se van impartiendo hasta la terminación del plato, y que el alumno se lleva luego a casa. 


Asimismo, desde la apertura por parte de la Obra Social de La Caja de Canarias se ha ido configurando trimestralmente, un programa con propuestas culinarias en las que se busca poner en valor la cocina sana, equilibrada, casera y tradicional, sin dejar de lado el conocimiento de otras cocinas.     




En definitiva,  pretende ser un espacio para la concienciación a los consumidores de la importancia de mantener una dieta equilibrada para una salud estable, inculcando pautas para una alimentación saludable, que ayuden a contrarrestar las deficiencias que en este campo se vienen manifestando entre la población canaria.    



El calendario de actividades y cursos está pensado para todos los públicos y se abarca desde los de iniciación para principiantes y los de niños y niñas, hasta las clases magistrales dedicadas a profesionales, pasando por los cursos de nueva cocina, las estacionales o ligados a los productos de temporada, los temáticos o la cocina sana y naturista.

El enlace para acceder al próximo trimestre que va desde mayo hasta julio es el siguiente: http://obs.lacajadecanarias.es/web/la-caja-cocina/la-caja-de-canarias-pone-en-marcha-2018la-caja-cocina2019 

LAS ALERGIAS Y LAS EMOCIONES

No siempre las alergias son únicamente una reacción física, sino que nuestro cerebro tiene mucho más que ver de lo que pudiéramos imaginar.

Desde el punto de vista de la medicina alopática (medicina clásica), una alergia se define como una reacción anormal (patológica) y específica del organismo en contacto con una sustancia externa (alérgeno) que desemboca en un trastorno en la persona alérgica a dicha sustancia. Igualmente se conoce como hipersensibilidad. Existen diferentes tipos de hipersensibilidades.

Desde el punto de vista de la Metamedicina, es preciso tener algunas nociones del funcionamiento de nuestro cerebro, para poder comprender las causas de las alergias.
Todas las informaciones que llegan hasta nuestro cerebro lo hacen bien a través de alguno de nuestros sentidos (el sabor, el olfato, el oído, la vista o el tacto) o bien a través de nuestros pensamientos o nuestra imaginación.

Cada información novedosa es previamente cotejada por ambos hemisferios cerebrales gracias a la acción del cuerpo calloso. De este intercambio de informaciones entre el hemisferio derecho con su visión global y el hemisferio izquierdo con su visión analítica, resulta una conclusión que se memorizará en nuestro cerebro límbico de la siguiente manera: si esta experiencia resulta agradable, entonces se repite y, de lo contrario, se debe evitar.

Veamos un ejemplo: yo puedo tener una reacción al humo del cigarrillo y pensar «soy alérgico al humo del cigarrillo». Para no sentirme molesto, voy a intentar evitarlo, pero el día en que no pueda hacerlo, correré el peligro de tener una fuerte reacción. A partir de entonces ya puedo empezar a preguntarme a qué me recuerda el humo del cigarrillo.

La sustancia a la que pensamos ser alérgicos despierta a menudo algo que no aceptamos o que rechazamos.
De este modo podemos empezar a buscar lo que se rechaza, en relación a esta sustancia.
En el pasado, el humo del cigarrillo me solía incomodar enormemente, hasta que llegué a entender lo que aquella sustancia despertaba en mi organismo. El humo del cigarrillo me recordaba la contaminación. No era tanto el humo lo que yo rechazaba, sino la polución del aire, del agua, o de mi entorno.

Desde que tomé conciencia de ello, y pese a seguir detestando la contaminación, ya no sufro reacciones alérgicas. Hoy en día puedo soportar que alguien fume a mi lado, cosa que hubiera sido impensable en el pasado.

Una lectora me escribió un día para compartir de qué modo se había liberado de una alergia ocular que ningún medicamento había logrado poner a raya. Utilizando las claves de la Metamedicina, se preguntó si existía alguna sustancia que no asimilaba.

Fue entonces cuando se dio cuenta de que los trozos de madera que su marido dejaba en el césped del jardín después de cada chapuza le molestaban extraordinariamente. Lo comentó con su marido y éste le repuso: «si mis trozos de madera te molestan, me encargaré de guardarlos». Una vez realizado, su alergia ocular desapareció completamente.

Una peluquera me confió que padecía fiebre del heno cada vez que regresaba el periodo estival. Criada en el campo, no conseguía entender como, viviendo en el centro de una ciudad, podía estar aquejada por aquella alergia desde hacía varios años. Hablando con ella descubrí lo que no aceptaba. Trabajaba en una peluquería iluminada únicamente por neones. En cuanto volvía el verano, le resultaba muy difícil trabajar largas jornadas sin ver el sol.

Otra peluquera encargada de dar los tintes padecía eczema en las manos. Lo atribuía a una alergia a los productos que utilizaba para las coloraciones. Cuando le pregunté lo que haría si ganase 100.000 euros en la lotería, me contestó sin dudarlo: « ¡Cambiaría de trabajo!». ¿El eczema de sus manos expresaba: «No me dedico a lo que me gustaría»? ¿No expresaba su alergia a los productos de coloración sino una aversión hacia un trabajo que ya no le gustaba?

Durante una conferencia, una participante me presentó a su hijo de 10 años preguntándome a qué se debía la fiebre del heno que lo afectaba cada año en el mes de junio. Recordando que junio correspondía con el fin del periodo escolar, le pregunté si el fin de las clases le hacía sentirse triste. Me contestó afirmativamente, añadiendo que sus amigos eran de otras regiones y que, por tanto, al terminar el curso escolar, les perdía sin saber si iba a volver a verlos en el nuevo curso.

Mi madre se hacía pasar por alérgica a todos los medicamentos. Usando este razonamiento, me pregunté cuál podría ser la ecuación que podía explicar sus alergias. Desafortunadamente no la podía descifrar junto a ella, puesto que había fallecido, pero pensando de nuevo en ello me acordé de que de niña, mi madre había estado hospitalizada por una poliomielitis. Estoy convencida de que conservaba un recuerdo desagradable de este periodo y de que ella asociaba los medicamentos al hospital.

Posteriormente apliqué esta ecuación a otras personas que creían ser alérgicas a la penicilina o a otros medicamentos. Todas tenían un recuerdo desagradable o bien de un médico o bien de una estancia hospitalaria.

Entonces, ¿que debemos pensar de los alérgenos? En la medicina clásica, se define un alérgeno como una sustancia de naturaleza proteica perteneciente al entorno y entre cuyas propiedades está la de provocar en la persona que le es sensible una secreción de histamina. Lo que explica que frente a un fenómeno alérgico, un médico prescribirá a su paciente una receta de antihistamínico. Desde el punto de vista metafísico de la Metamedicina, el fenómeno alérgico sólo es el recuerdo de un recuerdo alojado en la memoria emocional, situada en la zona límbica de nuestro cerebro, también denominada sistema límbico.

Un hombre estaba convencido de que era alérgico a las lilas. Según él, las lilas contenían una sustancia alérgena. El simple hecho de pasar cerca de una lila o de respirar su olor bastaba para que su cuerpo sufriera urticaria y costándole grandes dificultades para respirar.

Un día le invitaron a cenar a casa de unos amigos. Al entrar en el apartamento, divisó un ramo de lilas sobre la mesa del salón. En cuanto lo vio, comenzó a sentirse mal y pidió a su amiga si sería tan amable de retirar las flores. Su amiga accedió rápidamente para ayudarle a recuperar la respiración. Él le explicó que era alérgico a las lilas. Extrañada, le preguntó: «¿Incluso a las de seda?» Estas flores no podían contener alérgenos. Sin embargo, había padecido exactamente las mismas reacciones que si hubieran sido naturales, es decir, una sensación de asfixia y una producción de histamina que le generaba picores.

¿Cómo explicar estas reacciones biológicas? En cuanto este hombre vio las flores, su cerebro límbico, que guardaba en la memoria algo desagradable, ordenó al hipotálamo una serie de reacciones con el fin de evitarle revivir esa situación.

Casi todos conocemos la expresión «Gato escaldado, del agua fría huye».

¿Por qué teme el gato al agua fría? En realidad, un gato que recibe algunas gotas de agua ignora si está caliente o fría, pero su memoria emocional que retiene la ecuación agua equivale a peligro, motiva la acción de su hipotálamo que, a su vez activa el sistema neurológico, para que el gato escape como si existiera un peligro potencial. Al tener un recuerdo de quemaduras, el gato reaccionará ante unas pocas gotas de agua fría como si fueran agua hirviendo.

Eso es precisamente lo que le pasó a aquel hombre: la visión de las lilas de seda hizo resurgir en él un recuerdo muy desagradable.

¿Entonces cuál era aquel recuerdo? El hombre lo había olvidado, pero su memoria emocional seguía recordándolo.

Fue al explorar dicha memoria, durante un seminario de Liberación de la Memoria Emocional, cuando este hombre recuperó aquel recuerdo.

Sus padres estaban separados. Su padre tenía la custodia de los niños. Él tenía 5 años cuando su madre vino a visitarles. Había traído provisiones para los niños, pero cuando iba a guardarlas llegó su padre. Al ver a su ex mujer con las bolsas de la compra, entró en cólera y golpeándola violentamente le arrancó las bolsas de sus manos. En el transcurro de dicha escena el ramo de lilas colocado sobre un mueble cayó al suelo. El niño pequeño quería defender a su madre pero se sentía totalmente impotente. Para su corta edad, fijó una emoción demasiado fuerte para ser asimilada.

Después de este evento la vida retomó su curso, había crecido y olvidado esta escena, pero la simple vista de unas lilas, o incluso su olor, reactivaba este recuerdo provocándole una sensación de sofoco seguida de fuertes picores. Fue al liberar las emociones relacionadas con este doloroso recuerdo cuando pudo liberarse completamente de lo que llamaba «su alergia a las lilas».

Un joven padecía alergia al pelo de perro. Sin embargo, adoraba a los perros. De nuevo, su alergia estaba relacionada con un triste recuerdo. Durante años había tenido un perro que quería particularmente. En cuanto se separaron sus padres, tuvieron que matar al perro puesto que no podía ser acogido en ninguna de las dos viviendas.

Cada vez que el niño veía a un perro, la tristeza de la pérdida de su compañero y de la separación de sus padres volvía a la superficie, manifestándose a través de lágrimas y estornudos. Podemos denominar a esta reacción como fenómeno de resonancia.

Una mujer era alérgica al pelo de gato. Sin embargo, durante años había tenido un gato que había querido mucho. Su muerte significó una gran pérdida. Un día su cónyuge, que había leído mi libro, le dijo: «¿podría ser que no hiciste el luto de tu gato?». Lo hizo y su alergia desapareció completamente. En su inconsciente, la visión de un gato hacía resurgir en ella este recuerdo lleno de tristeza.

Una de mis lectoras me escribió un día a propósito de un flujo nasal acuoso, claro y no purulento que aparecía sobre todo al despertarse. Pensaba que se trataba de una alergia de la que no conseguía librarse.

La mañana corresponde a nuestra llegada a este mundo, pero también a lo que empieza. Un flujo acuoso no purulento puede expresar también una tristeza. 

¿Qué tristeza podía sentir esta persona cuando abría los ojos por la mañana? El hombre que amaba, con el que había compartido más de 20 años de felicidad, le había dejado por otra mujer. En el pasado, su pareja estaba a su lado cuando se despertaba y ahora ya no. Pensaba que había asumido esta separación, pero todavía llevaba la pena de su partida. Fue cuando pudo expresar toda su tristeza, dándose el derecho a sufrir, cuando por fin volvió a estar interesada por la vida. Sus flujos nasales cesaron inmediatamente.

Entonces, frente a una alergia nos podremos preguntar: ¿hay algo que no acepto, en relación con la misma?

No se trata de considerar la alergia como tal, en primer grado, sino de buscar el vínculo. Por ejemplo, una persona era alérgica al frío. En cuanto el termómetro indicaba cero, cada parte de su cuerpo expuesta al frío se enrojecía, se hinchaba y le provocaba fuertes picores. No era el frío lo que no aceptaba sino lo que el frío representaba para ella, es decir la muerte. Su hermano se había suicidado y nunca lo había aceptado.

¿También podríamos buscar un recuerdo que esta alergia pudiera hacer despertar en nosotros mismos? En este caso, ¿cuál sería este recuerdo? A partir de ahí, buscaremos de qué modo podríamos librarnos de las emociones relacionadas con dicho recuerdo.

FUENTE: Claudia Rainville
Autora de «Crea tu nueva vida» y «La Metamedicina»

*- DESEQUILIBRIOS NUTRICIONALES -*

 El  Desequilibrio yin-yang   


Cuando ingerimos un exceso de alimentos yin o fríos como refrescos, frutas sobre todo las tropicales, ensaladas..., especialmente si esto se da en climas fríos, pueden aparecer síntomas como :
dificultad digestiva, diarrea, hinchazón, flema, fatiga y debilidad, que son propios de un cuadro de frío.

Si por el contrario la balanza se inclina hacia el calor producido por la ingesta de un exceso de alimentos yang o calientes (carnes rojas, salazones, fritos...) especialmente en climas cálidos, los síntomas más frecuentes serán: transpiración excesiva, tensión, nerviosismo, úlcera de estómago, estreñimiento, sed, congestión, sequedad que son consecuencia de un cuadro de calor.

Desequilibrio ácido-alcalino

El abuso de las proteínas, sobre todo si los riñones están débiles, es una de las causas que producen acidificación interna que suele manifestarse con diferentes síntomas: debilidad de piel, mucosas, pelo y uñas; dolor muscular y lumbar; encías inflamadas y sensibles; caries; osteoporosis y tendencia depresiva. Otra de las causas de la acidificación es el exceso de azúcar en la dieta, el ladrón de los minerales que constituyen nuestra reserva alcalina.    

Desequilibrio electrolítico

Los alimentos refinados y los cultivados con abonos químicos carecen de minerales y oligoelementos o los tienen en proporciones inadecuadas. Abusar de los mismos puede producir un desequilibrio electrolítico responsable de diferentes trastornos neuromusculares como: calambres, contracturas y alteraciones del ritmo cardiaco.

Desequilibrio oxida ntes-antioxidantes      

Vivimos en una parte del mundo donde los procesos oxidativos se dan de manera acelerada. Por un lado quemamos combustibles fósiles y nos quemamos con el estrés, por otro lado los alimentos que tienen efectos antioxidantes están poco presentes en las dietas. Todo ello contribuye en buena parte a la oxidación celular cuyos síntoma s principales son el envejecimiento prematuro y las enfermedades degenerativas.

Desequilibrio de la glucemia

El abuso de hidratos de carbono de absorción rápida como el azúcar, puede producir un efecto rebote de hipoglucemia (glucosa sanguínea por debajo de sus nivel normal). Nuestro cerebro lo nota enseguida y nos lo hace saber con distintas señales como: apetencia por lo dulce, cambios repentinos de carácter, somnolencia e hipotensión después de comer, ansiedad, confusión mental, dificultad para concentrarnos e incluso desvanecimiento.
Si por el contrario la balanza se inclina hacia la hiperglucemia puede aparecer una diabetes con todas las alteraciones que ello conlleva (circulatorias, oculares, óseas, etc).

Desequilibrio de la flora bacteriana

Los antibióticos, el exceso de productos animales y la falta de fibra en la dieta, son algunos de los factores que pueden alterar la flora intestinal. Los efectos más frecuentes son: diarrea, estreñimiento, candidiasis, inflamaciones intestinales, infecciones y mala absorción de nutrientes.

Desequilibrio de los lípidos

Las grasas poco recomendables como las de las carnes rojas o las que han sido alteradas por los
procesos culinarios o industriales (aceites refinados, grasas hidrogenadas, frituras a altas temperaturas ...), obstruyen e intoxican el hígado, la vesícula biliar y el sistema circulatorio. En cambio los lípidos limpiadores insaturados son los que están presentes en aceites vírgenes, semillas y frutos secos. El predominio de los primeros sobre los segundos entraña importantes riesgos para nuestra salud : tasas elevadas de colesterol, trombos sanguíneos, congestión hepática y litiasis biliar.

Desequilibrio nervioso y emocional

Llevar un ritmo de vida por encima de lo que nuestra vitalidad puede soportar y forzarlo con estimulantes, es la causa más importante de los desequilibrios nerviosos que sufre gran parte de los habitantes de las grandes ciudades. Ansiedad, depresión y angustia son algunas de sus manifestaciones. Estos problemas se agravan cuando a las neuronas les falta algún nutriente, como los alimentos que proporciona n glucosa de absorción le nta, vitaminas del grupo B (necesarias para convertir esa glucosa en energía) y aminoácidos como el triptófano precursor de la serotonina, un neurotrasmisor antidepresivo.
El hígado es un órgano muy susceptible de alterarse con las emociones y a la vez una función
hepática alterada incide sobre el estado de humor. Por esta razón, los alimentos que intoxican el hígado pueden producir : irritabilidad, cólera (significado etimológico de la palabra bilis), hipocondría, depresión y abatimiento.

Desequilibrio digestivo  

Comer con prisas sin apenas masticar, abusar de alimentos muy concentrados como embutidos, carnes, azúcar y bollería sobrecargan el estómago. Por otra parte, comer demasiadas grasas y fritos puede originar desórdenes digestivos como dispepsias biliares, gastritis, úlceras o hiperclorhidria.

FUENTE: Dr. Olga cuevas

Dr. JORGE CARVAJAL _Una opinión personal_

 Mi querida amiga Maite, me pide mi opinión y me envía vía correo electrónico  con unos comentarios y quejas sobre el Dr. Jorge Carval Pesoa y su labor con lo que se llama la Sintergética y las charlas seudo- espirituales que imparte, diciendo que son una secta,  que le lavan el coco a las personas, que son un fraude, etc…
Como aquí en el Blog de Asociación Lunatur en el apartado de enlaces, pongo entre otros, al Dr. Jorge Carvajal, es por lo que considero publicar este artículo porque, todo lo que pongo en este Blog, lo recomiendo de corazón, con experiencia personal e, información de personas especializadas.
 Mi criterio es  informar con rigor, con experiencia y con etica. Luego cada cual que elija.

Como decía, mi amiga Maite pedía mi opinión personal, porque le habían enviado un correo hablando mal del Dr. Carvajal. Como yo había ido a la consulta de un médico alumno de él, que trabajaba con la sintergética aplicada al terminar mi proceso de curación del cáncer y que, también era amiga de una de sus “seguidoras” y paciente, [cada vez que iba a Pambre (Lugo) a dar una de sus charlas espirituales]. Personalmente he escuchado muchas y variadas de éstas charlas que da por toda España y otros países a través de varios CDs que me regalaban. He leído su libro (Los caminos de la bioenergética) en donde explica cómo ha surgido y cuáles son sus principios básicos. (Desde que ha escrito ese libro, ha ido perfeccionando su labor y ha escrito otros libros, entre ellos uno de poemas).

Contaré mi experiencia que es poca, porque repito, no le conozco personalmente pero si, le he escuchado mucho porque me ayudaba a relajarme y a tener otra visión de la Vida. Mi amiga Ara sí le conoce, tiene muchos problemas físicos y también personales que le afecta a su parte psíquica-emocional como es lógico. Ella cuenta del Dr. Carvajal que la ayuda mucho. Creo que le equilibra la energía, equilibrando sus chacras (nunca le he preguntado qué es lo que hace o cómo), lo que sí, es que he visto los resultados en ella. ¡Genial!

Cuando he terminado mi proceso con mi cáncer (quimio, radio…) en Las Palmas, me he ido a mi tierra a estar con mis amigos y familia y cómo no, de gozar de las Rías Baixas que son un regalo divino, ¡sólo el paisaje ya cura!!.
 Mi amiga Ara me ha llevado con todo amor a éste médico alumno de Carvajal en Vigo. Me hizo preguntas muy concretas sobre mi vida y mi persona, me dejó hablar… Tomó nota de todo. Luego me llevó a otra sala y me acostó en una camilla en donde fueron viendo cómo estaba mi energía física,  la energía de cada órgano vital para, poder reequilibrar mis puntos energéticos y mis chacras. Esto lo hicieron con metales, cristales, colores…
Yo no creía ni dejaba de creer en ello. Simplemente me he dejado hacer y acepté de corazón todo, y estaba agradecida por poder tener esa experiencia sobre un tratamiento diferente, que tanto había oído hablar.
 Cada punto energético que equilibraba el Dr. con un aparatito, cuyo resultadado se reflejaba en otro, notaba en ese punto, un latido fuerte de mi corazón, como un latigazo.
 ¿El resultado? he quedado con mucha paz, con algo más de fuerza física (estaba muy agotada), las piernas se fueron deshinchando,( de todas maneras lo hubiesen hecho porque tenía retención de líquido). Me recetó unos productos naturales (minerales, infusiones depurativas, jarabe energético….) y que volviese en 25 o 30 días para  ver cómo seguía y “reajustar” mi energía corporal de nuevo. Como mi billete no alcanzaba a esa fecha, me he quedado sin ir y terminar el proceso completo que estoy segura,  hubiese llevado más tiempo.

El correo electrónico a mi amiga con mi opinión, ha sido el siguiente:

Hola Maite.
Por supuesto, no interesa que existan médicos que ofrezcan una alternativa "menos agresiva" y más económica para todos a la hora de curar cualquier enfermedad. También hay personas que esperan o ponen excesivas expectativas. Que hay profesionales no son tan competentes o preparados en éste tipo de medicina, que hay pacientes que tampoco quieren cambiar su modus operandi.... 
El Dr. Carvajal, no lo conozco en persona, lo conoce una amiga mía que dice que cuando él la toca (le hace no sé qué) queda genial durante un tiempo prolongado.
Carvajal, es un médico muy espiritual, que ha tocado todas las culturas del planeta para sanar y curar (budismo, cristiana, chamanismo, alimentación natural, todas las tribus desde Brasil, Amazonia, africanas.....) para según dice, entender y comprender _desde la Sencillez y el Amor _cómo curaban antiguamente.
Da muchas charlas espirituales por todo el mundo y tiene a médicos, enfermeras, profesionales de la salud, a los que forma para sanar, que es diferente que curar.
Todos los jueves por la tarde de (x hora a x hora) se reúnen en todo el mundo para hacer oración y sanar a personas y al Planeta a través de ella (claro que se necesita mucha fe, creencias muy profundas y, no se sabrá, la cantidad de fe que le ponga cada cual).
Pero una persona que tenga cáncer, y si está en estado de peligro, dejar la medicina tradicional por una alternativa, es jugársela, así de claro. Otra cosa muy distinta, es ayudar en todo lo que se pueda a nuestro organismo, a nuestra mente, animo, espíritu, etc. con todo lo que podamos (alimentación, relajación, biodanza,coaching, risoterapia, viajes y otras muchas actividades que existen para cambiar nuestras creencias y estados de ánimo). 

!Todo es sentido común Maite!!

El que se cobre dinero  al impartir éstas charlas y talleres por el Dr. Carvajal me parece razonable (desde 120 a 250 euros o más). He ido a talleres con personas bastante menos preparadas que el Dr. Carvajal y he pagado lo mismito o más. Hay unos gastos de local, transporte, dietas......

 

En fin, ésta es mi opinión. Nadie es Dios, y las decisiones que tomemos las hagamos en conciencia y con responsabilidad. Las decisiones son sólo nuestras y por lo tanto, los resultados y la responsabilidad también. No estoy defendiendo nada. Sólo que tenemos que informarnos más. Y supongo que sí ha llegado la hora de partir para alguien, en esa fecha, supongo que tendrá que irse,  aquí no nos quedamos ninguno.

Estoy totalmente de acuerdo que exista un reglamento, o leyes que protejan a los ciudadanos de todo tipo de abusos, vengan de donde vengan. ! Bravo por los vascos!

También es cierto,  que todos los que somos "diferentes" sobre todo si somos unos cuantos y, "pertenecemos" a algún grupo, ONG, etc. enseguida nos llaman "secta" porque pensamos, sentimos y actuamos en algún tema, de diferente manera al resto. Esto me ha pasado, pero cada cual, si actúa desde la  conciencia y con amor al prójimo,  todo está bien, no existe la maldad.
 Todos somos libres de ser como somos, de pensar como pensamos, de actuar como actuamos y de aceptar las consecuencias de todo ello. Cada persona es responsable de su vida y estamos aquí, para ser faros, aprender de las luces que nos rodean y seguir en el camino de la Luz Divina, viviendo en  el presente.

Un abrazo energético
Lna.

AMBIENTES OBESOGENICOS

Los nutricionistas españoles han denunciado la proliferación de entornos que condicionan y favorecen la obesidad. Los denominados "ambientes obesogénicos", caracterizados por multitud de tiendas de barrio, kioscos, etc. (llamadas tiendas de conveniencia) con productos elaborados y de restaurantes de "comida rápida" en una misma unidad geográfica.

Revisar y corregir estos aspectos ambientales sería una de las medidas para combatir las cifras cada vez más preocupantes que está alcanzando el sobrepeso en España y que sitúan a este país a la cabeza de Europa en obesidad, con cifras de prevalencia de alrededor del 25%.

Este problema se ha puesto de manifiesto en la mesa redonda "Recomendaciones nutricionales basadas en la evidencia para la prevención y el tratamiento de la obesidad y el sobrepeso", celebrada en las XVI Jornadas Nacionales de Nutrición Práctica. El doctor Joan Quiles, del Centro Superior de Investigación en Salud Pública de la Generalitat Valenciana, ha expuesto los resultados de un análisis realizado sobre la evidencia científica acumulada de la relación entre ambiente y peso corporal. Así, dieciséis estudios revelan que la ausencia de supermercados con disponibilidad, por ejemplo, de frutas y hortalizas, o su ubicación a grandes distancias, sobre todo en núcleos humanos con niveles socioeconómicos desfavorecidos, son factores condicionantes de un mayor índice de masa corporal en el vecindario.

El Dr. Quiles afirma: "El incremento del número de restaurantes de comida rápida en una unidad geográfica y de tiendas de conveniencia, también está relacionado con un mayor índice de masa corporal medio poblacional" . Y es que las tiendas de conveniencia, por su tamaño, ofrecen una variedad menor de productos que los supermercados, y se centran en bebidas, comida basura -panecillos, frituras, dulces y golosinas-, enlatados, congelados, conservas y minoritariamente, productos frescos.

Debido a que los clientes suelen ir de paso o con prisa, es frecuente que se venda comida preparada y consumible inmediatamente. El análisis ha revisado seis estudios en los que se ha demostrado que los vecindarios con problemas socioeconómicos -paro, ingresos y nivel educativo bajos- están asociados con más obesidad y con una ingesta dietética pobre.

Ocho investigaciones encontraron que la disponibilidad de la alimentación saludable, directamente o a través de la ausencia de supermercados o la distancia de ubicación, están asociadas con el peso corporal y la ingesta dietética de frutas y hortalizas.

Finalmente, otras dos indagaciones corroboraron que la alta densidad de los restaurante de "comida rápida" y locales de conveniencia estaba asociada con la altas prevalencias de sobrepeso. El doctor Joan Quiles, ha desgranado un documento de consenso de sociedades médicas, en el que se han delimitado las pautas para la prevención de la obesidad. Ha destacado, entre ellas, la prevención mediante dietas que contengan alimentos con baja densidad energética, estrategias que hagan posible la disponibilidad alimentaria y el acceso a alimentos saludables, limitando el consumo habitual de "fast food", y la utilización de raciones de menor tamaño. Una mayor adhesión a la dieta mediterránea, la presencia importante de hidratos de carbono, aumentar el consumo de fibra a partir de alimentos de origen vegetal y limitar la ingesta elevada de bebidas alcohólicas son otras de las pautas a seguir.

Los expertos proponen aumentar la toma de frutas, hortalizas y cereales integrales, reducir la frecuencia de consumo de bebidas azucaradas, moderar la ingesta de frutos secos y rebajar el elevado consumo de carne y productos cárnicos.

La propuesta desde la Asociación Lunatur a ésta noticia es:

• Que los productos naturales deberían ser más económicos a la población más desfavorecida

• que éstos productos manufacturados fuesen más caros o pagasen un canon por sus efectos secundarios

• que deberían existir unas leyes o normas como las que rigen para las farmacias, locales de lotería, etc. (Que no debe existir menos de “ X” metros a la redonda entre unas y otras, _¿para no hacerse competencia?_)

• Un fomento desde las escuelas del empleo de alimentos naturales para los niños y adolescentes

• Educación para padres sobre una buena higiene alimentaria con impartición de talleres, charlas, técnicas de cómo enseñar a sus hijos a comer de “todo”,..

• En los comedores escolares, más imaginación y mejor preparación de los alimentos para hacerlos atractivos y sabrosos

Elena Martínez (Lna.)

Fuente: EFE


LO QUE COMEMOS GENERA EMOCIONES


Montse Bradford

ENTREVISTA A MONTSE BRADFORD EN LA VANGUARDIA(Por Josep Fita )
Escritora y experta en nutrición y energética, esta barcelonesa defiende en su último libro, 'La alimentación y las emociones', que existe una causa-efecto entre lo que ingerimos y cómo nos sentimos después
Fundadora de varias escuelas de cocina, esta barcelonesa de nacimiento, afincada en Londres desde 1978 hasta 2006 (ahora reside en la Ciudad Condal), ha dado clases en la Escuela Universitaria de Enfermería y Fisioterapia Blanquerna e impartido cursos por toda Europa y también por Sudamérica. Galardonada con el Premio Verde 2008 (Fundación José Navarro) por su trabajo a favor de la alimentación responsable y el desarrollo sostenible.

.- Usted defiende que ciertas emociones nos vienen dadas por lo que consumimos.

Tenemos que ver de dónde vienen las emociones. ¿Las compramos en el supermercado? Las emociones tienen dos orígenes. El pensamiento, lo que pensamos genera emociones, pero también lo que comemos. Si tomo un vaso de agua o de whisky mis emociones serán muy distintas. ¿Y por qué generarán distintas emociones? Porque atacarán a diferentes órganos. Si yo ingiero alimentos que me bloquean el hígado, o la vesícula biliar, tendré emociones de ira, cólera, agresividad, impaciencia… porque cada órgano, dependiendo de si funciona bien o mal, genera unas u otras emociones. Esto está totalmente constatado en la medicina china de hace tres o cuatro mil años.

.- ¿Cree usted que el ciudadano de a pié tiene esta percepción?

Falta conciencia, porque la alimentación no se ve desde esta perspectiva. Se mira desde un ángulo muy primitivo. Sería el primer nivel alimenticio: ¿tengo hambre?, pues como lo que sea, voy a un McDonald’s o donde me apetezca en ese momento. Habría dos niveles más: el sensorial y el emocional. Las personas están vibrando en estos tres niveles, nada más. Y tenemos que ir un poco más allá, al nivel de la energía que provocan los alimentos. Porque con la alimentación podemos generar salud o enfermedad. Es muy importante.

.- Usted explica que el ser humano cuenta con tres cuerpos: físico, emocional y mental…

Efectivamente, y cada uno de ellos necesita cosas diferentes. Las personas sólo identifican el físico, el que vemos cada día en el espejo. En cambio, hay mucho miedo en prestar atención al emocional. Nos pasamos años sin reciclar nuestras emociones, bloqueando totalmente este cuerpo. También está el mental. Los alimentos que necesita cada uno son distintos. No podemos darle chocolate al emocional porque no funciona. Si el novio nos deja, comiendo chocolate no haremos que vuelva. El único cuerpo que tiene sistema digestivo, dientes y estómago es el físico. Al cuerpo emocional, por ejemplo, hay que alimentarlo, sí, pero con emociones. Cada uno tendrá su método, a unos les gustará ir a bailar, a otros ir a caminar por la playa… Acabamos alimentándolo, sin embargo, con cosas físicas que no funcionan.

.- ¿El bienestar radicaría en conseguir un equilibrio entre todos ellos? 
Sí. Yo siempre hago la metáfora de los tres amigos que van por el camino de la vida cogidos de la mano. Si los tres están más o menos equilibrados, y digo más o menos porque la armonía absoluta no existe, sumarán un equipo y buscarán juntos la misma meta. Sin embargo, si el cuerpo físico está debilitado, el emocional bloqueado, sobre todo porque lo desconocemos, y el mental centrado en controlar nuestra vida, es muy difícil conseguir ningún logro. Es lo que pasa hoy en día, falta de claridad, la gente está desorientada y desconcertada. Empezar a conocer los tres cuerpos, aunque sea poco a poco, sería muy importante.

.- ¿Se puede establecer una relación de causa-efecto entre lo que comemos y nuestro estado de ánimo posterior?

Por descontado, porque si yo como cosas que me están debilitando, que me están desmineralizando, notaré efectos emocionales de desmotivación, de mucho frío, no tendré ganas de hacer nada. Las personas estarán física, emocional y mentalmente con estas energías de deficiencia. ¿Y cómo me desmineralizo? Pues consumiendo alimentos que tienen un pH ácido. La tónica general de la sociedad es que tenemos un hígado muy bloqueado y un riñón con muchas deficiencias, y el riñón necesita minerales. Si no, aparecen las emociones negativas. La principal emoción negativa del riñón es el miedo. Hoy en día tenemos miedo de todo. No somos emprendedores, nos falta espíritu de aventura… La gente está muy ácida, muy desmineralizada.

.- Precisamente, usted explica en su libro que hay alimentos que generan una sangre ácida (con la que construimos estrés, enfermedad y desequilibrio) y otros que, por el contrario, la alcalinizan (con lo que obtenemos energía, vitalidad y salud)…

Exactamente. Es fascinante. Podemos generar nuestro propio estado de ánimo. Somos los creadores de nuestra vida, en todos los niveles de nuestro ser. Cómo escogemos pensar es muy importante. Decíamos antes que una de las vías por la que se crean las emociones es a través de los pensamientos. Pero claro, si ingerimos whisky, difícilmente podremos ser conscientes de nuestros pensamientos. La alimentación, sin duda, es la número uno para darnos un poco más de estabilidad, de armonía, de paz… y luego debemos mirar con tranquilidad la calidad de nuestros pensamientos, que también forman emociones, por descontado.

.- También defiende que hay alimentos con energía yin (chocolate, alcohol, estimulantes, azúcares, levaduras artificiales…) que conducen a la hipersensibilidad, mientras que hay otros, con energía yang (carne, jamón, embutidos, huevos…) que nos ponen tensos y coléricos…

Así es. El alcohol, los vinagres, los estimulantes… todo ello estimula al sistema nervioso generando una energía falsa. Cuando una persona, a media tarde, se siente fatigada, busca ingerir café, chocolate, beber una cola… en definitiva, generar una energía que no tiene. Pero claro, si hacemos esto durante muchos meses acabaremos creando una fibromialgia o una fatiga crónica, y es que estamos destruyendo la energía de los riñones. Todos estos alimentos crean una energía de expansión. Nos inflaman y nos desmineralizan. Nos dicen que tenemos que tomar mucha leche para los huesos. Pero hay gente con osteoporosis que a pesar de haber tomado mucha leche, y haber ingerido carne y queso, tienen este problema. Esta claro que no deja de ser un tópico que se ha demostrado que no funciona.

.- Y la yang…

Son alimentos que tensan, que acumulan. Son de grasas saturadas. Nos bloquean órganos como el hígado, la vesícula biliar, el bazo, el páncreas y nos crean estas emociones de mucha tensión, agresividad, cólera… en definitiva, emociones que se llaman de exceso. Tenemos emociones de exceso, por una parte, y de deficiencia por otra, como el miedo, la falta de autoconfianza, que nos dan, por ejemplo, los azúcares refinados.
.- Según sus explicaciones, abusar de productos yang nos conducirá irremediablemente hacia la ingesta compulsiva de alimentos yin.

Efectivamente. Cuando yo tomo una parte de alimentos con energía yang, alimentos que nos tensan, quiero consciente o inconscientemente siete partes del extremo contrario. Es lo que llamamos la rueda energética o el yoyó. No falla, cuando tomo una parte de yang, quiero siete de yin. La gente dice “¿qué me pasa que no puedo parar de comer chocolate?”. Y yo les digo, deja de comer huevos, jamón, y verás cómo podrás dejar de comer chocolate.

.- ¿La idea es evitar productos con energía yin o yang para intentar alcanzar el bienestar? ¿O comidos con moderación no tienen por qué ser dañinos para nuestro cuerpo?

Siempre nos llevarán a un desequilibrio. Estos alimentos de grasas saturadas bloquean el hígado y además no son el ejemplo de una alimentación sostenible. Tenemos en el planeta 7.000 millones de habitantes y debemos empezar a comer mucho más del reino vegetal. El reino animal no es una alimentación sostenible. Hay 1.400 millones de personas que no pueden comer ni beber nada. Y nosotros, en cambio, estamos comiendo jamón y queso, por ejemplo. Tenemos que ser conscientes de ello. Hay que tener en cuenta que para ‘cultivar’ un kilo de carne se necesitan 1.500 litros de agua, y todo ello para que, después, una familia lo ingiera en una comida. Y esto sucede a la vez que hay personas que no pueden beber ni una gota de agua. ¡Es alucinante! Nos estamos cargando el planeta. No podemos pensar sólo en nosotros, sino también en las generaciones futuras. Necesitamos una alimentación sostenible, sana, natural y energética, conociendo la energía de cada alimento. 

.- En una comida principal, dice usted, no puede faltar: cereales integrales en grano, legumbres, un alga, una verdura verde y una pequeña porción de semillas o frutos secos. Alguien podría decir, ¡qué aburrimiento!

En absoluto. Lo que hacemos es volver a la vida natural. Empezar a comer lo que comían nuestros abuelos. ¿Cuánto hace que apareció el donut? Tampoco hace tanto. Tenemos que volver a la dieta de antes, a comer legumbres, verduras, piñones, nueces, semillas, frutos secos, fruta de la temporada. Tampoco hace tanto que comíamos esto. Lo que hay que hacer es comer los alimentos naturales de toda la vida, los que necesitamos, pero de la forma que deseemos. Podemos hacer fideuás, pizzas, hamburguesas, pero sin que sean de carne. Comemos lo que necesitamos en la forma que deseamos y de esta manera el cuerpo emocional también esta contento.

.- Pero disfrutar de una buena mesa también puede generar emociones positivas…

Según lo que entendamos por emociones positivas. Después de la comida de Navidad, las vibraciones empiezan a subir y todos los comensales, durante la sobremesa, creen tener la razón. Para mí esto no es positivo. Lo ideal es la armonía, la tranquilidad, el silencio… para mí esto es armonía. Es verdad que el placer sensorial existe y tiene relación con las emociones. Pero es por eso que te puedes comer un fricandó, pero no de carne, sino, por ejemplo, de seitán. O una lasaña. Yo hago una lasaña fenomenal. También hago donuts, pero no con azúcar, sino con manzana, por ejemplo.

.- Hablaba usted de vibraciones. Defiende que tanto los alimentos como los diferentes cuerpos del ser humano (físico, mental y emocional) vibran de distinta manera…

Así es. El físico vibra tan lentamente que lo podemos ver y tocar. El mental, por su parte, es la torre de control. Vibra más rápido que la velocidad de la luz. Pensamos mentalmente que vamos al Taj Mahal y hemos ido y venido. Es instantáneo. El emocional no lo podemos ver, pero sí sentir. Cuando estamos mal emocionalmente lo sentimos claramente. Éste no necesita ni chocolate ni alcohol ni nada por el estilo, lo que pasa es que la gente los utiliza para evadirse.


.- ¿Y es cuando se resiente?
Evidentemente. Se queja porque no tiene vibraciones de armonía. Está bloqueado porque nunca le prestamos atención. Al cuerpo físico lo mimamos a diario, lo duchamos, lo alimentamos… al emocional nunca lo hemos limpiado. Nunca hemos tenido en cuenta las emociones bloqueadas. No vamos a un terapeuta para gestionarlas, no lo hacemos. Ni tan siquiera las expresamos, escribiendo, por ejemplo. Hablo de coger un papel y escribir cómo nos sentimos, o pintar, o ir a bailar… el caso es que afloren de alguna forma. No lo hacemos, no lo depuramos, no lo limpiamos cada día. Y el mental lo mismo. Vibra tan rápidamente que nos descontrola. Es importante para gestionarlo el silencio, la paz, para poder observar esos pensamientos que tenemos descontrolados. Todo el mundo tiene dos minutos al día para detenerse, pero no lo hacemos. El alimento ideal para el cuerpo mental es el agradecimiento, estar agradecidos con la vida.
.- A la hora de cocinar, "no sabemos extraer el sabor dulce a los alimentos", asegura usted. Por eso, añade, buscamos la compensación en el postre…

Exactamente. En la cocina mediterránea no hay dulzor. 

.- Está usted cuestionando un referente…

Pero es verdad. No hay dulzura, en el plato, en la cocina mediterránea. Hay mucho salado, mucho aceite, mucho picante y mucho ácido… pero dulzura no, en absoluto. Y claro, acabamos de comer platos de esta cocina con tanto ajo, con tanto vinagre, que buscamos el dulce en las natillas o en el flan. Y estos postres tienen mucho azúcar, y de ahí los niños tan hiperactivos que tenemos. El sabor dulce está en el plato. ¿Y de dónde lo sacamos? Pues de las verduras dulces: calabaza, moniato, zanahoria… todas son muy dulces. Y si las cocinamos durante mucho tiempo dan una dulzura increíble. Cada gusto tonifica diferentes órganos del cuerpo.

.- Explíquemelo…

El sabor dulce nos equilibra estómago, bazo y páncreas. Son órganos emocionales todos ellos, que necesitan mucha dulzura y relax. Esta dulzura natural es muy importante, no me canso de repetirlo. La gente esta muy estresada y le falta un poco de dulzura. Cuando incorporemos esto a nuestro cuerpo, seguramente podremos relajarnos más y contar con un poco más de armonía en nuestra vida. Si vamos por la vía del azúcar, pues vemos el nivel de hiperactividad que tiene la gente. El azúcar nos desmineraliza, nos afecta al sistema nervioso, además de dejarnos mal el riñón, los huesos, etc. Ya vemos cómo están los niños de hiperactivos. Yo defiendo que no existen por naturaleza niños hiperactivos. El niño actúa en función de la energía que le damos. Si le damos una cola, pues actuará según la energía que le produce este producto. Si no le damos este tipo de alimentación, estará como un angelito. Tenemos que entender esto, es muy importante.

.- Hacía usted referencia a cocinar con tiempo, algo de lo que carecen hoy en día muchas personas…

Yo también tengo un ritmo de vida muy ajetreado y como muy bien. Tenemos tiempo, lo que pasa es que no lo dedicamos a la cocina. Lo empleamos, por ejemplo, para chatear. No valoramos que a través de la comida podemos modificar la calidad de nuestra sangre. Es cuestión de adquirir el hábito. Poner una olla de cereales supone un minuto y medio, y tienes para tres días. Hacer un pescado a la plancha o cocinar una verdura verde lleva tres minutos, es muy fácil. Poner una calabaza al horno sí lleva más tiempo, pero tampoco tenemos que estar todo el rato vigilándola. Realmente es muy fácil cuando se aprende. Lo que pasa es que la gente quiere cambiar leyendo un libro, y para ello hace falta un instructor. Si quiero aprender a conducir no puede hacerlo únicamente leyendo un manual, necesito un instructor que me enseñe, porque si no después habrá carencias. La gente vendrá y dirá “esto no funciona”, y sí que funciona, pero hay que aprenderlo.

.- Leyendo su libro, uno se da cuenta de que usted no es muy partidaria de las ensaladas o de la fruta cruda. Incluso no le hace demasiada gracia la miel, cuando es un alimento, según muchos expertos, tan nutritivo…

La fruta y la ensaladas crudas sí las recomiendo, pero según para quien. A una persona que tenga frío no se las aconsejaré. A Don Quijote, por ejemplo, no le recomendaré comer mucha ensalada, porque está muy delgado. Pero a Sancho Panza sí, cada día le daría una ensalada. Depende de la persona. Las ensaladas y todo lo crudo lo que hace es enfriar mucho. A una persona con exceso de peso, que ha comido mucha carne y que tiene un hígado muy bloqueado, que le reporta emociones de exceso, de ira, de cólera, le irán de maravilla. En cambio, una persona que esté decaída, con anemia, con osteoporosis, pues no se las recomiendo. La cocina energética me aporta conocimiento y me da libertad para escoger. Yo no soy partidaria de dietas, de prohibir. Yo explico los efectos que producen los alimentos, luego que cada uno escoja.

.- Y con respecto a la miel…
Cuando tomo una cucharada de miel de abeja, a los treinta segundos tengo mucho calor. Esto me está diciendo que este es un alimento que no transcurre por el sistema digestivo, sino que va directamente al riego sanguíneo y me da una hiperactividad al instante. ¿El día idóneo para tomar miel? El día que queramos correr un maratón, no hay problema. Tomamos algo de miel y ganamos la carrera (risas). Pero para el día a día no, porque nos dará mucha hiperactividad. Si tomamos mucha, nos desmineraliza, porque todo aquello que da energía al momento acidifica la sangre. Y cuando la tengo ácida, el pH cambia y el cuerpo busca minerales de donde sea. Por eso yo no recomiendo tomar miel cada día, en absoluto.
.- ¿Qué le diría a aquella persona que no acabe de estar convencida del método alimentario que usted propone?
Que lo pruebe, que lo siga durante seis meses. La gente que lo prueba gana en calidad de vida. Gana en concentración, claridad mental, en ganas de hacer cosas, en perder peso o ganarlo, si es necesario… No podemos opinar de algo si no se prueba, si no se vive. Yo en mis clases doy libertad. Explico qué energía aporta cada alimento, y luego la gente decide

LOS DIFERENTES NIVELES ENERGETICOS SEGUN NUESTRA ALIMENTACION

          Los 7 Niveles de Nutrición, vistos a nivel energético.

Es interesante reflexionar con cada uno de ellos y ver a cuál de ellos le damos más importancia.
¿Cuál es tu nivel de nutrición?

.- NIVEL PRIMARIO 

El comer de una forma espontánea cuando se tiene hambre, sin usar o seguir ningún modelo de conducta o filosofía. Es una conducta automática e inconsciente que responde a la sensación física de tener hambre.
Por descontado, que todos poseemos este instinto de supervivencia y debemos usarlo cuando lo necesitemos, pero podríamos todavía explorar con más profundidad el verdadero significado de la nutrición.

.- NIVEL SENSORIAL 
El comer de acuerdo al deseo de los sentidos, haciendo énfasis a su aspecto, gusto, olor, color y volumen.
Personas en este nivel, se alimentan usando recetas ya usadas con anterioridad con gustos que reconocen. Necesitan encontrar satisfacción en lo que comen a nivel visual y de gusto.
Están atados a sus sentidos, y aunque un alimento no les siente bien, necesitan tomarlo para su satisfacción sensorial.
Podemos muy bien utilizar este nivel, cuidando de las formas, colores, gustos, texturas y consistencias de lo que cocinemos. Este nivel está muy conectado tanto al cuerpo físico, como al emocional y es realmente muy importante de considerarlo, usarlo de forma adecuada, pero sin quedarnos estancados en él.

.- NIVEL EMOCIONAL

Se sigue una alimentación queriendo obtener una satisfacción a nivel emocional. Puede que estas personas cocinen a menudo platos favoritos de su infancia, que su madre o abuela les cocinaba de una determinada forma, o estén totalmente estancados en una tradición, forma de cocinar, que puede ahora no les beneficie a nivel de salud, pero continúan por necesidad emocional.
Puede, que necesiten presentar lo cocinado con cuidado y con gusto, poniendo mucho énfasis en todo el ritual alrededor de la comida: música, velas, flores, mantel, ambiente....
.- NIVEL INTELECTUAL  
En este nivel se come teniendo en cuenta justificaciones a nivel del intelecto y mente: calorías, proteínas, vitaminas, fibras, grasas, minerales....
Es la forma moderna en que nuestra sociedad ve la alimentación, olvidando la visión global de las necesidades humanas personales y únicas y con relación al medio donde se vive.
También algunas tendencias alternativas, estarán aferradas a este nivel, sin considerar el constante fluir y cambio de las necesidades energéticas de cada individuo.
Es evidente, que nuestro cuerpo tiene necesidades por ciertos grupos de alimentos, pero no tan sólo nos alimentamos de vitaminas, minerales, carbohidratos o grasas..... También hay que considerar los efectos energéticos de lo que comemos y decidir cuando los necesitamos.

Puede que un día esté lloviendo y con frío, o al siguiente haga calor y sol. Puede que estemos trabajando en algo activo, que produzca mucho desgaste físico, estemos sentados detrás de un ordenador durante todo el día, y decidamos descansar leyendo un libro.
¡Nuestras necesidades energéticas son muy diferentes!

.- NIVEL SOCIAL
Se desea comer teniendo en cuenta una conciencia social. Usando productos locales, que se han podido obtener sin explotación, ni abusos económicos, utilizar alimentos de buena calidad, de cultivo biológico, sin aditivos, colorantes, ni químicos.....
Se come cantidades moderadas, sin abusos y de forma simple, pensando en países más pobres o en personas con niveles económicos bajos. Se mira de reciclar los restos, para que todo vuelva a la Tierra y se aproveche de forma continuada.
Es importante que todos tomemos conciencia de este nivel y participemos, agradeciendo infinitamente a nuestra madre Tierra por todo lo que nos ofrece. Teniendo una aptitud de apertura, amor y atención al momento de preparar en nuestro laboratorio energético (cocina) nuestros alimentos, el suministro que nos dará VIDA y ENERGIA!

Estar agradecidos al momento de comer, por los alimentos que hemos podido obtener de nuestra madre Tierra, de la forma en que los hemos preparado, con AMOR y disfrutarlos, masticando, absorbiendo no tan sólo el componente físico de los alimentos, pero también su parte vibracional y de efecto energético. Tan sólo así, ¡nos sentiremos totalmente satisfechos! Con ganas y energía para poder salir a la vida y reemprender nuestro camino.
Este nivel es muy importante el considerarlo con profundidad, aunque todavía existen dos niveles más a tener en cuenta.

.- NIVEL IDEOLOGICO.
Se come siguiendo alguna creencia o disciplina ideológica: religiones, maestros, filosofía, dietas.....
No se observa o se valora lo que se necesita en aquel momento a nivel individual, sino que se sigue de forma “ciega y automática ” lo que una determinada disciplina predica.
Los individuos no se cuestionan en absoluto si en aquel momento necesitan esto o aquello, siguen sus creencias fielmente. Aquí tenemos muchas dietas y formas alternativas de comer, que puede que para una persona sean estupendas, pero para otra, con diferentes necesidades energéticas le va a repercutir a nivel de salud a muy largo plazo.

.- NIVEL ENERGETICO DE LIBERTAD.
El comer de acuerdo a las necesidades individuales y escogiendo libremente en cada momento.
Esta forma de comer no prohíbe ninguna clase de comida o alimentos, sino que automáticamente selecciona lo que en el momento determinado esta persona necesita a nivel energético. Teniendo en cuenta sus efectos y alimentándose con un solo propósito: crear Salud, Equilibrio, Paz y Conexión Interior.
Todos los demás niveles anteriores a este último, si tan sólo nos quedamos estancados en uno de ellos, producirán personas “esclavas y fanáticas” con respecto a la alimentación, generando en otros planos del ser humano (emocional, mental, espiritual) desorden y tensión, por no estar escuchando nuestras necesidades reales de cada momento.
Hay que utilizarlos todos, fluir con ellos, ya que cada uno aporta una pequeña parte de entendimiento energético.
Si deseamos obtener equilibrio, dirección y armonía en nuestras vidas, es importante escuchar e intuir lo que necesitamos, respetando las Leyes Universales Energéticas y aplicándolas con LIBERTAD e INTUICION.

 
 
Fuente: Montse Bradford (mi profesora y maestra)